Si vas a alquilar una vivienda en España, ya sea como arrendador o como inquilino, necesitas un contrato de arrendamiento por escrito. Aunque un acuerdo verbal tiene validez, un contrato escrito evita malentendidos y deja constancia de lo pactado.
Qué debe incluir un contrato de alquiler
Un contrato de arrendamiento de vivienda recoge, como mínimo, los siguientes datos:
- Datos de las partes — nombre completo, DNI o NIE, y dirección del arrendador y del inquilino.
- Descripción del inmueble — dirección, superficie, número de habitaciones, planta y anejos (trastero, garaje, etc.).
- Duración del contrato — fecha de inicio, duración pactada y plazos de preaviso para no renovar.
- Renta mensual — importe, fecha de pago, cuenta bancaria y forma de actualización anual (IPC u otra).
- Fianza — importe (una mensualidad para vivienda habitual) y condiciones de devolución.
- Gastos — qué gastos están incluidos en la renta (agua, luz, comunidad) y cuáles paga el inquilino aparte.
- Condiciones de resolución — motivos de resolución anticipada, preaviso e indemnizaciones si las hay.
Duración y prórrogas
La duración mínima es de cinco años si el arrendador es persona física, o siete si es persona jurídica. Si ninguna de las partes comunica su intención de no renovar con al menos cuatro meses de antelación (arrendador) o dos meses (inquilino), el contrato se prorroga automáticamente por periodos de un año hasta un máximo de tres años adicionales.
El inquilino puede desistir a partir de los seis primeros meses, avisando con al menos 30 días de antelación. El contrato puede prever una indemnización de una mensualidad por cada año de contrato que quede por cumplir.
Fianza y depósito
La fianza equivale a una mensualidad de renta. El arrendador está obligado a depositarla en el organismo de su comunidad autónoma. Se devuelve al inquilino cuando el contrato termina y el inmueble se entrega en buen estado, descontando los desperfectos si los hay.
Cómo empezar
Si es la primera vez que redactas un contrato de alquiler, lo más práctico es partir de una plantilla que ya incluya las secciones habituales. Solo tienes que rellenar los datos y ajustar las condiciones a lo que hayáis acordado. En eDocumentos tenemos plantillas para distintas situaciones de alquiler:
- Contrato de alquiler de vivienda habitual — el más común, para arrendamientos de larga duración.
- Contrato de alquiler de habitación — para alquilar una habitación en un piso compartido.
- Contrato de alquiler de temporada — para periodos concretos (curso escolar, temporada de trabajo).
- Contrato de alquiler de local comercial — para locales destinados a actividad empresarial.
Descarga el archivo .docx, ábrelo en Word o Google Docs, rellena los campos y ajusta las cláusulas. Una vez firmado por ambas partes, cada una conserva un ejemplar.